Me ha caído el veinte de que la vida ha ido transcurriendo y a veces ni lo he notado. Tengo recuerdos que creo tan frescos y recientes; luego, al ubicarme, me doy cuenta de que el tiempo sí ha pasado, y ha pasado en serio.
Hace veinte años descubrí lo que nunca quise descubrir; hoy sigo fingiendo no saberlo, lo que es mejor, finjo que no finjo... finjo que es real.
Hace diecinueve años cerré ese episodio sin entender realmente por qué lo hacía, sólo sabía que era algo que debía hacer; en ese momento supe que nunca podría hacerlo en serio.
Hace catorce años confesé hablar con un hada, acepté que hay cosas que los adultos no pueden sentir y entendí que no es culpa suya (es como un tipo de culpabilidad colectiva).
Hace trece años dije: ¿quieres ser mi novio?
(al año siguiente entendí qué es ser "niña" en este lugar).
Hace diez años conocí a alguien... hace unos días descubrí que no sé quién es, hace unos días me enteré que no existe y que, sin embargo, siempre lo recordaré.
Hace poco más de siete años me aferré a dos mujeres maravillosas... a las cuales no he podido dejar desde entonces.
Hace seis años conocí el fondo... (por cierto, ahí estuvieron ellas).
Hace casi cinco años que no entiendo cómo alguien se esfuma así porque sí; sigo sin aceptar cómo la vida se va así, así, sin más... mi mente no logra romper la asociación entre el viento y aquel día, simplemente me lleva de vuelta al auto y a poner el pie en el corredor de grandes lajas labradas.
Hace cinco años descubrí que un clavo que trata de sacar a otro termina convirtiéndose en una amistad jodida; también descubrí que una amistad jodida puede valer 800 pesos, curioso, ¿no?
Hace cuatro años descubrí que todos tenemos derecho a muchas oportunidades.
Hace más de tres años conocí a alguien...
Hace tres años rompí mis esquemas y los de alguien más; hace tres años comprendí que igual que el pez, moría...
Hace dos años supe el significado real de la palabra tolerancia.
Hace un año entendí que todos mis problemas son culpa del lenguaje; lo mejor es que mis alegrías también son consecuencia de éste.
Hace cuatro días supe qué es sujetar una pequeña vida.
Hoy sigo siendo feliz rompiendo los esquemas de ese alguien...
Definitivamente, el tiempo sí ha pasado.