miércoles, octubre 31, 2007

Te recuerdo, te extraño, te quiero...


Espero llegues y no alborotes a medio mundo, después de todo, no creo que sea muy buena idea llegar así no más como si nada hubiera pasado.

Durante algún tiempo me senté a esperar por ti, pensaba que tal vez regresarías para, por lo menos, decir adiós. Quería abrazarte de nuevo y decirte que eres importante. Muchas veces, me sentaba por un largo rato en la orilla de la cama para llamarte, creía que vendrías a abrazarme, creía que escucharía una vez más tu voz.

Son muchos los buenos recuerdos que hay en mi mente sobre nosotros, cuando te fuiste no podía evitar cerrar los ojos y verte... escuchaba tu risa, olía tu perfume, te sentía ahí... a mi lado.

Aún guardo tu camisa de manta, me queda enorme y no se me ve nada bien, pero cada vez que hay oportunidad me la pongo; en fin, cosas que uno hace para sentirse más cerca o, tal vez, menos lejos.

Ahora estoy bien, sigo hablando contigo, sigo pensando en ti, pero ya no me aferro a la idea de que volveré a verte, sé que ahí donde estás todo es mejor.

Sé que sigues acompañándome...

Te extrañamos.

Odio llegar temprano...

Odio llegar temprano a la escuela y que no haya clase, lo peor es que durante quince minutos estuve pensando si me levantaba o no para ir a tomar mi clase. Todo para qué... estoy en la escuela y no hay clase, la maestra nunca llegó...

miércoles, octubre 24, 2007